domingo, 9 de octubre de 2011

DE MACROBIOTICA...

No creo haberlo comentado pero a Víctor le tiene que sentar mal algo que come y le produce cierta intolerancia. Su pediatra dice que no, yo no lo tengo tan claro así que me puse a buscar por internet alguna manera para saber qué alimentos podrían provocarle esa intolerancia. Buscando buscando me he topado con la macrobiótica y me ha resultado un mundo maravilloso. Es cierto que lo conoce mucha gente, que es milenario, y curativo pero yo no lo conocía y me ha fascinado. Con lo que me he comprado un libro de Montse Bradford y me he puesto en ello y de ahí la nueva sección de cocina vegetariana... También me informé para hacer algún curso porque no es tan fácil como parece y creo que al ser toda una filosofía de vida, habría que adentrarse con la ayuda de personas que lo conociera bien. Pero Málaga no está muy puesta en el tema, no encontraba nada cuando en mi mismo pueblo he topado con una herboristería a la que siempre he querido entrar pero por circunstancias nunca lo hice hasta hace unas tres semanas.
El dueño me ha estado indicando algunas cosillas, le deje mi email para que me mandara información y ayer la recibía sobre unas charlas sobre macrobiótica!!! Sin tener que coger ni el coche, en mi pueblo, estoy muy contenta y por eso lo quiero compartir con vosotros, os corto y pego el mail, ahí va:



CHARLA GRATUITA SOBRE LA ALIMENTACIÓN MACROBIOTICA
VIERNES  21 DE OCTUBRE A LAS 20:30H
CURSO DE COCINA MACROBIOTICA
COMO AUMENTAR TU NIVEL ENERGETICO,  MEJORAR TU SALUD A TRAVES DE LA ALIMENTACION ADECUADA UTILIZANDO LAS DELICIAS DEL MUNDO NATURAL Y SU EQUILIBRIO INNATO.

La alimentación macrobiótica define una manera de comer basada en el principio de equilibrio del Yin y el Yang y consiste en una adaptación de las tradiciones culinarias de Extremo Oriente, dónde alimentación, medicina e incluso espiritualidad a menudo se presentan imbricadas. Aún así, se encuentran principios equivalentes a los de la alimentación macrobiótica en la mayoría de cocinas ancestrales del mundo entero, incluso en las occidentales (en especial el hecho de tomar cereales y otras gramíneas como alimento de base, bajo forma de grano o de harina).
Fue traída a Europa desde Japón a partir de los años treinta por George Ohsawa (18931966), un filósofo japonés inspirado por las enseñanzas del doctor Sagen Ishizuka y los discípulos de éste Nishibata Manabu y Shojiro Gotoque. Ohsawa también llevó las enseñanzas de la teoría macrobiótica a América por los años cincuenta, donde sus pupilos Herman Aihara, Cornelia Aihara, Tomio Kikuchi, Michio Kushi y Aveline Kushi y posteriormente los alumnos de éstos, la difundieron.
En macrobiótica se considera que el proceso de asimilación de los alimentos consiste en un mecanismo de descomposición realizado a través de la digestión: las sustancias ingeridas se descomponen hasta la extracción de cada elemento molecular para ser introducidos en la sangre, la cual alimentará cada célula del organismo. En consecuencia, todo alimento demasiado alejado de esta composición fija de la sangre necesitará un esfuerzo digestivo más importante, y el organismo deberá fatigarse con el fin de transformarlo, cosa que, a la larga, puede acabar causando las enfermedades.
Así pues, los alimentos se clasifican según estas dos categorías (Yin o Yang) y, con el fin de equilibrarlos (permitir que se acerquen cuanto más mejor a esta relación de 5/1 que la sangre necesita), uno los yanguizará (hacer partir el exceso de Yin) a través de diferentes técnicas culinarias, como la cocción, la adición de sal, etc., o los yinizará (hacer partir el exceso de Yang) gracias a la fermentación, la maceración...
Este método se aproximaría, de hecho, al de cualquier cocina hecha con "sentido común": tradicionalmente, de una manera intuitiva, se equilibra una chuleta (Yang) con patatas (Yin), ensalada (Yin) y/o alcohol (Yin). La macrobiótica pretende hacer tomar conciencia del mecanismo que considera subyacente a este fenómeno para poder ser más precisos en caso de necesidad.
Por otra parte, también quiere atraer la atención sobre el siguiente hecho: tal como cuando se bebe demasiado alcohol el pensamiento o juicio se modifica, cualquier sustancia introducida en el organismo (incluyendo, pues, todos los alimentos) produciría el mismo efecto; así, el consumo habitual de ciertos alimentos provocaría angustias, otros agresividad, otros agudizarían la capacidad de concentración, otros la debilitarían, etc.

Principios básicos:

Si el objetivo final de esta enseñanza (y pues de este método) es proporcionar la mayor libertad posible, el camino para alcanzarla reclama, de manera dialéctica, una cierta concentración previa. Esta concentración debería propiciar una toma de conciencia que permita captar la importancia de la alimentación en tanto que es base de toda manifestación de vida: sin alimentación no hay vida; la calidad de la alimentación determina la calidad de la forma de vida. Una vez realizada esta toma de conciencia, se obtendría la libertad de actuar en verdadero conocimiento de causa por lo que respecta a la alimentación.
Para alcanzar este primer objetivo, uno de los leitmotiv que Ohsawa utilizaba para resumir este sistema alimenticio y de vida era la noción de vivere parvo, es decir, "vivir de forma pobre" o "vivir sólo con lo que es necesario". La actitud que se desprende se puede traducir a través de unos principios básicos:
  • Comer tan sólo cuando se tiene hambre y sólo la cantidad necesaria (o ser consciente de que, fuera de eso, el resto son excesos, aunque sean bien placenteros y a menudo ciertamente innecesarios).
  • Tomar alimentos provenientes del medio en el que se vive y de temporada (éstos nos corresponderán de una manera más armoniosa, ya que el hombre, como los alimentos, también es un producto de su medio).
  • Evitar tomar demasiadas cosas extremadamente Yin con el fin de favorecer la fortificación del sistema nervioso autónomo (que se considera que constituye la base de un sistema inmunitario eficaz).
  • Tomar alimentos lo menos manipulados posible (integrales, sin abonos ni productos químicos, etc., aunque gracias a las manipulaciones culinarias los efectos de estas sustancias puedan ser parcialmente equilibrados), sobre todo si se trata de productos animales.
  • Masticar concienzudamente cada bocado (Gandhi dijo que "se deben masticar las bebidas y se deben beber los alimentos") y discernir en cada caso por qué se come (¿para crecer? ¿Por placer? ¿Para curarse? ¿Para evolucionar espiritualmente?...)
  1. A través del estudio de Yin y Yang aplicado a la alimentación, se puede situar cada alimento en relación a las diferentes necesidades u objetivos del individuo. Por ejemplo, para realizar trabajos que necesitan mucha fuerza física no se comerán las mismas cosas que cuando se realiza un trabajo sedentario; tampoco se tomará lo mismo cuando se es un bebé o un abuelo, ni cuando se está enfermo o en buena salud.
  2. Eso implica una noción fundamental, la de que "cada uno tiene que encontrar su macrobiótica": se debe comprender, practicar y verificar por sí mismo, ya que cada caso es particular y que todo cambia en permanencia. La noción esencial que caracteriza esta enseñanza es la de non credo, es decir, "no creer ciegamente".
  3. A partir de las observaciones acumuladas durante miles de años por las tradiciones extremo-orientales, George Ohsawa propone un cierto orden en la alimentación que tiene en cuenta las especificidades del hombre, especialmente el hecho de que es un ser destinado a desarrollar la conciencia.

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NATURAL ECOTIENDA
C/ SAN TELMO L-2
                                                       ARROYO DE LA MIEL, MALAGA