jueves, 12 de enero de 2012

MARIE-ANTOINE CARÊME


Hoy, 12 de enero de 2012, gracias a Nieves Concostrina y su programa dde conocer el genial cocinero français Marie-Antoine Carême, precursor de la nouvelle cuisine.

Carême nació el 8 de junio de 1783 en Paris, miembro de una familia numerosa fue abandonado por su padre a la edad de 10 años. Vagó por las calles de Paris hasta dar con una taberna cuyo dueño le ofreció el puesto de ayudante de cocina.

A partir de ahí, su trayectoria se disparó hasta convertirse en el cocinero preferido de los reyes que se lo disputaban.

Hoy hace justamente 179 años que falleció mientras explicaba a sus alumnos el secreto de las albondiguillas, habrá que buscarlo entre los libros que escribió….

Pero mejor que yo para contarlo, os remito a estos dos artículos:


Y al postcast de Nieves Concostrina, divertido y fresco como siempre, en el que nos cuenta porque los Vol au vent se llaman justamente así…

http://www.nievesconcostrina.es/

Buscad entre las efemérides y lo encontraréis, de paso os aconsejo que escuchéis algunas más, no tienen desperdicio!!!

lunes, 9 de enero de 2012

18 COMIDAS


Dirección: Jorge Coira. Rábade (Lugo) 1971

Países: España y Argentina.

Año: 2010.

Duración: 107 min.

Género: Comedia dramática.

Interpretación: Antonio Mourelos, Camila Bossa, Cristina Brondo, Esperanza Pedreño, Luis Tosar, María Vázquez, Sergio Peris-Mencheta, Mario Zorrilla, Víctor Fábregas, Fede Pérez, Jorge Cabezas, Juan Carlos Vellido,

Guión: Jorge Coira, Araceli Gonda y Diego Ameixeiras.

Producción: Fernanda del Nido, Luis Tosar, Farruco Castroman y Hugo Castro Fau.

Música: Piti Sanz e Iván Laxe.

Fotografía: Brand Ferro.

Montaje: Jorge Coira.

Dirección artística: Antonio Pereira.

Distribuidora: Festival Films.

Estreno en España: 19 Noviembre 2010

SINOPSIS

Un músico callejero se reencuentra el amor de su vida; dos borrachos desayunan cubatas con marisco; un hombre cocina, cocina y cocina para la mujer que nunca llega; dos hombres se quieren, pero se esconden; una cocinera sueña con ser cantante; una joven quiere lo que un hombre no da, mientras un camarero se muere por ella; un macedonio está perdido por desamor en Santiago de Compostela; una pareja de ancianos que ya se lo ha dicho todo, desayuna, come y cena en silencio. Todas estas historias se cruzan a lo largo de un día de ficción en “18 comidas”, una película de emociones servidas en torno a una mesa, un viaje por los sentimientos en la más universal de todas las luchas: la de ser feliz.

 

LA CRÍTICA

Si el cine fuera una simple mezcla de muchos elementos que dan como resultado un excelente plato final, Jorge Coira sería de los mejores chef. Y es que en este caso cuenta con todos los ingredientes necesarios para triunfar."

18 Comidas se articula alrededor de la mesa, de la ceremonia que supone en un país tan comilón como el nuestro, y más aún en Galicia, el sentarse a las tres horas principales del día con familia/amigos/conocidos/enemigos para tomar un respiro a la rutina de la jornada. El acierto de 18 comidas es la utilización de esos tres momentos del día como situaciones catalizadoras de los sentimientos no dichos, sufridos, deseados o disfrutados, por parte de sus personajes.

Es cierto que en la película se podrían pulir detalles para hacerla más trascendente, importante (en el buen sentido de las palabras), por ejemplo utilizando más su espléndida localización (Santiago de Compostela, ciudad bellísima), pero 18 Comidas se convierte en una cinta interesante sobre como el amor y la falta de él afecta a todos, y en un loable ejercicio de complejidad argumental y logística si tenemos en cuenta que se rodó en poco más de una semana

Como parece evidente, 18 Comidas es una película de personajes. Aunque en la primera parte (el desayuno) la película tarde en arrancar y en enganchar al espectador, es una vez éste ha conocido a los protagonistas de la historia cuando ya no quiere desembarazarse de ella.

Todas las personas que componen estas 18 Comidas consiguen robarnos algún instante de emoción, por lo natural, sencillo, cercano, y sin embargo particular, de sus caracterizaciones, llevándonos de la comedia al drama con asombrosa facilidad (los dos fiesteros continuos, el extranjero en busca de conversación y calor humano, el amante que espera a la mujer que nunca llega, el amor imposible reencontrado e impedido por la costumbre y el compromiso, el drama familiar entre dos hermanos que sin embargo se quieren...), y pese a que algunas historias no estén tan bien desarrolladas como otras (la cantante de orquesta, la pareja con diferencia de edad), sus actores consiguen hacer atractivas todas ellas humanizando sus sentimientos alrededor de la mesa.

Así, evitando acertadamente el costumbrismo y el tópico, aunque jugando con él, 18 Comidas se convierte en una agradable e incluso emotiva invitación a las vidas de una serie de personas con un común denominador de lo más básico (todos comen), pero también de lo más profundo (todos sienten).