viernes, 9 de agosto de 2013

Crema fría de remolacha y mascarpone


 

 Es una receta que sienta divinamente en verano por lo fresca y ligera. Es otra manera de tomar remolacha.
Las remolachas son particularmente ricas en folate. Se ha encontrado que el ácido folate y ácido fólico previenen defectos de nacimiento del tubo neural (nervioso) y ayudan contra enfermedades cardíacas y anemia. Las remolachas también tienen alto contenido de fibra, soluble e insoluble. La fibra insoluble ayuda a mantener su tracto intestinal trabajando bien, mientras que la fibra soluble mantiene sus niveles de azúcar en la sangre y colesterol controlados. La remolacha es un alimento de moderado contenido calórico, ya que tras el agua, los hidratos de carbono son el componente más abundante, lo que hace que ésta sea una de las hortalizas más ricas en azúcares. Es buena fuente de fibra.


Ingredientes: 
  • 1 remolacha hervida
  • Agua mineral
  • Aceite de oliva virgen
  • 250 g de mascarpone
  • 100 ml de crema de leche
  • Sal 
Elaboración: 
Cortamos la remolacha a dados, los introducimos en un vaso de la batidora, incorporamos agua de la nevera para que esté bien fría la crema y aceite de oliva para triturar muy fino. Nos debe quedar espesa, cómo una crema fría. Reservamos.

Limpiamos la batidora y batimos bien el mascarpone, la crema de leche y la sal.

En un vaso pequeño y transparente, ponemos una base de crema de mascarpone y un poco de crema de remolacha. 

Servimos muy frío. 

Es un entrante fresco, divertido que da mucho color a la mesa.