lunes, 12 de mayo de 2014

Aloe Vera: un papel relevante en la cocina

Áloe africana Estabamos de fin de semana en casa de los abuelos, es decir la casa que preside el blog, por la zona de Almogía y mientras tomábamos el fresco en la puerta de la casa, el abuelo nos comentó que las flores del aloe vera también se comían.... Nos dio a probar y estaban dulces, al parecer se comían aliñá en ensalada.
Me ha faltado tiempo esta mañana para informarme porque llevo unas cuantas y me las quiero comer antes de que se estropeen.

Aquí tenemos el resultado:

No todos sabemos que el aloe vera o sabila tiene todas sus propiedades al cumplir al menos un año, o sea después de su primera floración, aunque también he leido que hay que esperar dos o tres años para un grado más optimo.

Conocemos más o menos los usos externos de la sabila pero también se puede consumir el gel en uso interno en forma de pulpa, zumo y polvo.

Hoy en día esta planta reclama también su sitio en la cocina; sus beneficios para la salud son múltiples, de ahí que los cocineros que lo utilizan confíen en el papel relevante que pueda jugar en una nueva cocina saludable.
Es considerado nutracéutico, es decir, alimento que nutre y tiene propiedades farmacológicas, y que además de activar el sistema inmunológico es eficaz contra la diabetes y el estreñimiento, y tiene propiedades gastroprotectoras, entre otras.

Quique Dacosta,  tres estrellas Michelin,  subraya que es la "reina de las plantas" por todas sus propiedades saludables.

Dacosta puede considerarse uno de los pioneros en el uso del aloe en la cocina -empezó hace ya doce años su investigaciones culinarias con ella-, aunque como señala con humildad "el primero seguro que no, porque la humanidad lleva comiendo y cocinando casi de todo".
Pero sí es cierto que es uno de los cocineros que ha ayudado de forma decisiva a poner el acento sobre su uso en la cocina y "me enorgullece formar parte de este empuje", que debe continuar para que el aloe también se cuele en las cazuelas de los hogares.

Entre los fogones, Dacosta se dio cuenta de que además de las propiedades nutricionales, tiene otras cualidades valoradas en la cocina como gelificante, estabilizante y emulgente, perfecto en cocina para la realización de sopas, arroces, guisos o postres; además, una vez eliminado el amargor, su sabor es tenue, ligeramente herbáceo, destaca Dacosta, lo que le permite acompañar cualquier plato, porque no modifica los sabores de los ingredientes principales: es "un ingrediente sumiso".
Antes de su uso, una vez bien pelado, es conveniente tenerlo en remojo una noche, o si se quiere acelerar el proceso, además de añadir una pizca de azúcar o de sal, cambiar varias veces el agua para "extraer los sabores amargos y astringentes", como explica Dacosta.

Para un uso más doméstico, nos deja este truco: se deja en remojo, y después se introduce en la batidora; al jugo resultante se le puede añadir un poco de zumo de limón para tomar como un reconstituyente por las mañanas (medio vaso sólo o añadido a cualquier zumo) o, tal cual, para usarlo para cocinar y empezar con nuestra propia cocina saludable.

http://www.gastronomiaycia.com/2009/01/22/quique-dacosta-en-madrid-fusion/

Por otro lado también tenemos  la flor que es de un llamativo color amarillo o naranja, con forma tubular y en grupo de espigas. 

Está empezando a tener su lugar en la gastronomía, en forma de ensalada o tés. Al parecer en Colombia el uso de té de aloe vera es frecuente y se encuentra con facilidad en las tiendas. Aún no lo es aquí en Epaña pero se puede encontrar a través de internet.

Los beneficios de tomar té de aloe vera se centran en la mejora el sistema inmunológico y ayuda al tránsito intestinal.

Para realizar tu propio té , simplemente tendras que recolectar las flores de aloe vera y dejarlas al sol pero en lugar sin humedad hasta que se muestren totalmente secas. Una vez secas, tritúralas y ya puedes utilizarlas como una infusión normal en agua hirviendo.

Aquí os dejo una receta de ensalada de espinacas con flores de aloe vera y germinados.

Ingredientes

Hojas de espinacas frescas
Una vara de  flores de Aloe Vera
Aceite de oliva virgen extra o de nueces

Germinados de alfalfa y rabanitos, optativo
Limón o vinagre de nueces
Sal y pimienta 

 


Preparación




 Las espinacas las limpiamos. Las lavamos y las dejamos en un escurridor, para que se escurran. 
La flor de Aloe Vera, la lavamos. La dejamos escurrir. Y le quitamos las parte verde del centro de la flor.
Repartimos los pétalos de la flor de Aloe Vera, por encima de las hojas de espinacas, que habíamos depositado en una ensaladera.

Y los germinados, en este caso es lo que tenía en el germinador, los rabanitos le da el perfecto contrapunto ya que son ligeramente picantes mientras que las flores son dulces.
Se aliña justo para comer para que no se ponga lacias las espinacas. Según los gustos pero os animo a probar el aceite y el vinagre de nueces.


Os dejo un enlace para que veáis donde se cultiva el aloe vera. 
 
https://www.youtube.com/watch?v=znOVnfIQvc8