lunes, 23 de marzo de 2015

KEFIR DE AGUA



Hace ya muchos años que entré en la vorágine del kéfir, yogur de kéfir debido a sus múltiples bondades pero lo dejé de lado y cada vez que me acordaba, la intolerancia a la leche de Víctor me ha hecho descartarlo.....hasta que estas Navidades mi suegra me ha dado unos nodulos de kéfir y como no, ya estoy de vuelta a las andanzas!!!

No voy a hablar de las propiedades del kéfir porque hay muchas páginas muy buenas que ya lo hacen como http://www.biomanantial.com/conoce-las-propiedades-beneficios-del-kefir-a-2427-es.html.

Yo simplemente quiero compartir esta receta que me permite dar kéfir a mi hijo y a sus amigos que lo llaman cidra aunque no se le parezca en nada, será por el gas que desprede.

Bueno, vamos allá, primero los ingredientes:

3 cucharadas de nodulos hidratados de kéfir
50 gr. de azúcar
2 higos secos troceados
1/2 limón con cáscara
1 litro de agua mineral

Para manejar el kéfir es conveniente evitar el metal, aunque no se haya demonstrado, al parecer es un material que le sienta mal, por lo tanto mejor utilizar cuchara de madera y colador de tela.

En una jarra ponemos todos los ingredientes y los removemos bien. El azúcar tiene la función de estimular el trabajo de los nódulos y activar la fermentación. Si lo hacemos bien, con el proceso de fermentación se elimina el sabor dulzón del azúcar casi por completo. El trabajo de los nódulos tiene una relación directa con la temperatura ambiente, cuanto más calor haga más rapidamente se consumirá el azúcar..

Tapamos la jarra con una gasa, la protejemos del sol y procuramos dejarla en un lugar templado, unos 20 grados sería lo ideal y dejamos pasar 24 horas.

Al cabo de ese tiempo removemos de nuevo todos los ingredientes y lo dejamos macerar otras 24 horas.
Llegado ese momento, retiramos los nódulos, los higos e incorporamos el zumo del limón a la mezcla. Colamos el líquido y lo pasamos a una botella y a la nevera.

Para hacer el kéfir de agua se puede utilizar cualquier fruta seca, ya he probado con las pasas y la próxima vez lo voy a intentar con los orejones. La función de la fruta es neutralizar la fermentación alcohólica y dar sabor.

También podemos realizar la fermentación en una botella tapada herméticamente, cuidandode dejar un tercio de espacio vacio, de esta manera se consigue un producto más carbonatado y con más burbujas como la cidra que les gusta a mis chicos!

Si conseguimos una bebida escasamente dulce y ligeramente ácida, es que lo hemos hecho bien. Si los nódulos van creciendo es que la actividad del fermento es la adecuada. Si todo esto no se da, habrá que replantearse todos los pasos porque algo estamos haciendo mal.

Sólo nos queda disfrutar de una bebida fresquita que ya va apeteciendo en primavera.